miércoles, 13 de mayo de 2009

CONICET, LA ÉTICA Y MONSANTO

En diciembre de 2004 el Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología, ante la convocatoria al Premio "Animarse a Emprender", instituido por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas, Educativas y Técnicas (CONICET) y la empresa Monsanto - que otorgaba 30 mil dólares al mejor proyecto en el área de biotecnología y medio ambiente- recomienda que el CONICET no se asocie a organizaciones o empresas nacionales o internacionales que son objeto de cuestionamientos éticos.

RESOLUCION DE LA COMISION DE ÉTICA CONTRA EL CONVENIO DE CONICET-MONSANTO


Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología.


El Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología (CECTE) tomó conocimiento de la convocatoria al Premio 'Animarse a Emprender', instituido por el CONICET y la empresa MONSANTO, que otorga treinta mil dólares al mejor proyecto en el área de biotecnología y medio ambiente, y recogió las inquietudes formuladas sobre este premio por algunos investigadores. El CECTE juzgó pertinente el examen de esta convocatoria en tanto atañe a la de las relaciones entre instituciones públicas de la ciencia y empresas privadas. En la consideración de este caso el CECTE ha tenido en cuenta que las instituciones públicas de investigación científica y tecnológica, como el CONICET: a) gozan de un prestigio social que resulta de la calidad del trabajo históricamente acumulado de muchos de los investigadores que se han desempeñado en ellas, y que dicho prestigio es un patrimonio de la comunidad científica que debe ser perfeccionado y preservado y no puede ser puesto en juego sin las debidas precauciones; b) están obligadas a promover las condiciones que resulten más favorables para la integridad de la investigación; c) se constituyen en garantes de la dignidad de las distinciones que los investigadores alcanzan según la excelencia de su desempeño en concursos cuyo carácter estricto y transparente es regulado por estas instituciones; d) son depositarias de la confianza de los investigadores en cuanto a la jerarquía moral de los premios que habrán de ser incorporados a los antecedentes académicos de quienes hayan tenido los méritos necesarios para ganarlos.
En atención a estas consideraciones, el Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología estima que es inconveniente que una institución pública de la ciencia y la tecnología se asocie en el otorgamiento de premios a la investigación científica o tecnológica a organizaciones o empresas nacionales o internacionales que son objeto de cuestionamientos éticos por sus responsabilidades y acciones concretas en detrimento del bienestar general y el medio ambiente.
En consecuencia, el Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología recomienda que la condición previa para toda asociación de instituciones públicas de investigación científica y tecnológica con organizaciones o empresas nacionales o internacionales sea la evaluación de sus antecedentes por la instancia correspondiente.
El Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología esta formada por: Roberto FERNANDEZ PRINI, químico, profesor, investigador del Conicet, Director del INQUIMAE, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA, miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Samuel FINKIELMAN, médico, profesor consulto, investigador del Conicet, Director de la Unidad Hospitalaria Instituto de Investigaciones Médicas 'Alfredo Lanari', UBA. Stella M. GONZALEZ CAPPA, médica, especialista en parasitología, profesora e investigadora del Conicet, Facultad de Medicina, UBA. Noé JITRIK, escritor y crítico, Director del Instituto de Literatura Latinoamericana, investigador del Conicet, Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Aída KEMELMAJER de CARLUCCI, Doctora en Derecho, profesora de la Universidad de Mendoza y de la Universidad Nacional de Cuyo, miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y correspondiente de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba. Ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. Alberto R. KORNBLIHTT, biólogo, profesor e investigador del Conicet, Laboratorio de Fisiologia y Biología Molecular, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA.
Ernesto E. MAQUEDA, físico, investigador del Conicet, Tandar, Comisión Nacional de Energía Atómica. Eduardo H. RAPOPORT, ecólogo, Doctor en Ciencias Naturales, Investigador Superior del Conicet, profesor emérito, Director del Laboratorio Ecotono, U.N. Comahue. Fernando O. ULLOA, médico, psicoanalista, profesor honorario, UBA. Coordinadora: Otilia VAINSTOK, socióloga, profesora Centro de Estudios Avanzados, UBA, directora del Capítulo Sudamericano del Green Chemistry Institute.
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Nota: Monsanto nace en 1901, en San Louis (Missouri). En sus inicios, esta compañía sólo fabricaba un endulzante artificial conocido como sacarina. Hacia los años 20, se convirtió en una de las principales compañías fabricantes de ácido sulfúrico, y PCB's (bifenilo policlorado). Durante los años 40 el negocio de Monsanto estaba enfocado principalmente en la fabricación de plásticos y fibras sintéticas. Desde aquellos años, Monsanto se ha mantenido entre las 10 compañías químicas más grandes del mundo.A finales de los años 40, Monsanto fabricaba herbicidas que contenían dioxina. Hacia los años 50 los especialistas en guerra química de los Estados Unidos se interesaron en esta sustancia como una posible arma química y Monsanto hizo acuerdos con ellos.En los años 60 y principios de los 70, Monsanto contribuyó a la contaminación, muerte y enfermedad de millones de vietnamitas durante la guerra de Vietnam a través del rociado de 80 millones de litros de herbicidas (químicos) despejar los bosques y facilitar los bombardeos a la población. Entre los productos que se rociaron estaba el tristemente célebre Agente Naranja.