martes, 2 de junio de 2009

¿Dos modelos de país?



A menos de un mes de las elecciones legislativas nacionales, aún quedan muchas cosas por decir/hacer. Entre ellas, dejar bien en claro las posiciones que se toman/siguen. Desde este espacio, siempre hemos alentado y acompañado las políticas que apuntan al mejoramiento en la calidad de vida de los sectores populares y privilegian los intereses de la Nación y del Estado por encima de las mezquindades del Mercado.

En esta campaña electoral, tanto desde el oficialismo como desde gurués del establishment, como es el caso del abogado Mariano Grondona, se habla de dos proyectos de país en pugna, dos modelos antagónicos. Esto ya lo hemos comentado acá, pero debemos aclarar que en efecto, sí hay un enfrentamiento entre dos posturas muy dísimiles sobre como gobernar una nación, a quiénes se favorece con esa política gubernamental.
El problema es que de un solo lado existe un claro proyecto de Gobierno (el cual también lo conocemos más por lo que oculta que por lo que muestra, vaya paradoja), ese modelo lo representan fehacientemente los miembros de la oposición con el gigante aparato massmediático. Se trata, como ya tantas veces señalamos, de la vuelta en plenitud al neoliberalismo, a la patria sojero- financiera. A la renta fácil para unos pocos, que puede ser la fiesta menemista sin Menem, pero con Macri, De Narváez, Reutemann, Schiaretti, los Rodríguez Saa, etc. O la alianza aburrida, ya sin De la Rúa y sin Chacho, pero con la tremebunda Carrió, con la buenuda de Stolbizer, con el contador de chistes Luis Juez y con el resto de los radicales aliados a los socialistas filoeuropeos. Como se podrá observar, aquí nos encontramos con posiciones con poco apego al campo popular, más bien, todos estos dirigentes están lidiando entre ellos para ver quién se queda con el apoyo de los terratenientes de la Pampa Húmeda y quién refleja de mejor modo el sentir del medio pelo argentino.
Por su parte, el kirchnerismo (al cual la derecha lo acusa de estar "chavizando" la Argentina, el disparate más grande de los últimos tiempos) vive haciendo referencia a su férrea defensa de las necesidades del Pueblo y de la Nación, a la profundización del proyecto nacional y popular, a que "si no ganamos el 28 de junio se viene el caos". Acá debemos poner en limpio algunas cositas: los Kirchner han avanzado, empezado a sacar al país del abismo en el que lo terminó de dejar el régimen neoliberal en diciembre de 2001. Sin embargo, ese proyecto nacional y popular no es más que un anhelo, porque en la práctica casi toda la economía sigue extranjerizada y privatizada. Nuestros recursos naturales no nos pertenecen, en varios casos como la minería, la pesca y el petróleo, son los empresarios amigos de los K quienes disfrutan de estos recursos que son un derecho para toda la poblacion. La renta financiera tampoco está gravada. Todavía falta una reforma impositiva que les haga pagar más a los que más tienen, imposibilitando así la fuga de capitales y la morosidad de las clases dominantes. Ni hablar de una reforma agraria. Con el fin de la Resolución 125 para el Gobierno se acabó el conflicto rural, o sea, los grandes explotadores agrarios siguen haciendo de las suyas.
Las limitaciones políticas e ideológicas del Kirchnerismo dan cuenta de que el tan mentado Proyecto Nac & Pop es más una maquinación del matrimonio de la Presidenta Cristina y del actual jefe del Partido Justicialista, un proyecto que aún no se concreta en la realidad ya que los K a diferencia del gobierno venezolano prefieren no meterse de lleno con el Poder Económico, están muy lejos de querer recuperar nuestra economía, nacionalizarla. Es plausible la reestatización de Aerolíneas, de las AFJP, del Correo, pero terminaron siendo excepciones más que normas. Mientras Venezuela sí tiene una burguesía nacional como Brasil, nosotros seguimos dependiendo del humor de la Unión Industrial Argentina, donde la mayoría de los empresarios responden a intereses foráneos.
En definitiva, en los próximos comicios probablemente la derecha política con el evidentísimo aval de las corporaciones medíaticas logre su cometido, es decir, avanzar en la vuelta al pensamiento único, que reinara desde 1976 y brillara en los noventa, donde el Mercado (o sea, las potencias extranjeras) decidan el rumbo (a la deriva) que debemos seguir.
No hay dos modelos totalmente opuestos enfrentados, hay un claro avance de los sectores más reaccionarios de la sociedad que buscan imponer nuevamente un sistema para pocos, agravando aún más la situación de las clases populares y sometiendo al país a los intereses del gran capital multinacional.

Por Mauro Reynaldi

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que debe sincerarse es si los argentinos clasemedieros se bancan la parada que significa tocarles su cómoda tranquilidad. Eso es lo que refleja las uniones de PRO y los discursos evidentes de Carrió, a ese sector apuntan.

Al centro y adentro dijo...

La actual clase media argentina, muy pero muy lejos a millones de años de aquella que protagonizara Cordobazos y Rosariazos, piensa y repite lo que consume en los grandes medios de comunicación. continúa con ese discurso berreta anti política, anti Estado. Por lo general, estos sectores que repudian tanto al Gobierno nacional, al mismo tiempo se niegan a decir a quién van a votar porque ellos mismos son como el perro que se vive mordiendo la cola, no pueden justificar por qué Macri o Carrió son opciones viables, pero su gorilaje no les deja ver más allá de sus mentalidades cavernícolas. Pura miopía política.

Saludos.

johnny monsanto dijo...

son lo mismo.En el caso K a los negocios los hace Cristobal López, De Vido & otros, y el caso Macri- De Narvaez, ellos mismos