sábado, 18 de julio de 2009

Frank La Rue: bienvenido (pero a criticar)

Frank La Rue es relator de las Naciones Unidas en materia de Promoción y Protección de la Libertad de Expresión. Ha expresado su opinión favorable al proyecto de Servicios de Comunicación Audiovisual, al decir que “Es lo más avanzado que he visto en el continente”.
Antes de llegar a su puesto en la ONU, La Rue fue fundador del Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos en 2003; se desempeñó como comisionado presidencial de Derechos Humanos entre 2004 y 2007; fue nominado al Premio Nobel de la Paz en 2004.
Desde el 2000 es miembro de la Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción y actualmente es Presidente del Instituto Demos, que promueve la ciudadanía desde los derechos humanos entre jóvenes, mujeres e indígenas.
Abogado y periodista, exiliado en Washington entre 1981 y 1993, La Rue regreso a su país para denunciar el genocidio que se había producido en la tierra multicultural de los mayas: décadas de guerra antinsurgente habían dejado 45 mil desaparecidos.

Hace casi un año, el diario La Nación le realizaba una entrevista realzando su figura como "el flamante relator ante la ONU sobre libertad de expresión", y le preguntaba sobre los ataques a la libertad de prensa y problemas legales ante los avances del Estado sobre los medios de comunicación en países como Ecuador y Venezuela (que casualidad ¿no?).
Ahora, ante la presencia del embajador de la ONU en el Congreso Nacional (y específicamente por el odio que les produce a los grandes medios que una persona de prestigio irrefutable apoye y admire tan claramente el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual) el mismo diario entrevistó (de manera menos complaciente) a Frank La Rue y lo bombarderó de esta manera:

-Pero la Argentina es una república que tiene tres poderes. ¿Qué papel le queda al Congreso?

-Es la instancia final; son los que decidirán en la última etapa. El proyecto expresa diversidad y pluralismo. Y es bueno en América latina.

-Usted defiende que el Estado tenga un 33% del espectro radiofónico. ¿No hay riesgos de fomentar otro monopolio oficial?

-No, porque la difusión pública no es mala. Lo que está mal es generar un canal o medios del gobierno o del partido oficial. Y los medios públicos tienen que ser independientes.

-¿Sabe usted que, según investigaciones periodísticas, el ex presidente Kirchner tiene empresarios aliados que compran medios privados u ofertan por ellos?

-No estoy calificado para hablar sobre la situación argentina, pero no lo sabía, porque no he venido a investigar la situación de la libertad de expresión en la Argentina. Esta propuesta de ley es lo más relevante en cuanto a libertad de expresión. No digo que sea perfecta ni que todo sea bueno, pero sí lo son los principios.

-¿Sabía usted que Kirchner prorrogó licencias a grupos a los que en el proyecto se les exige desprenderse de esos activos?

-No lo sabía, pero no tengo información como para expresarme.

-¿Conocía las denuncias acerca de que el Gobierno reparte la publicidad oficial según se trate de medios afines o críticos?

-En toda América latina, también en la Argentina, existe censura sutil. Y eso es un tema real. Hay países con más presupuesto que otros.

Esta evidente animosidad hacia el La Rue deja en claro la irritación que les produce a los propietarios de la derecha mediática este proyecto de ley aplaudido desde diferentes ámbitos de prestigio por su raíz democrática, inclusiva y de libertad de expresión.

Algunas cuestiones son cada vez más groseras, dan asco y producen repulsión. El ataque a Frank La Rue por el solo hecho de apoyar una ley transformadora es por demás de evidente, grosero, asqueroso y repulsivo.

Compartimos el audio con las palabras de La Rue que despertaron la ira mediática:

2 comentarios:

Cosas dichas dijo...

Aplaudo el reportaje de La Nación. Desde el Negro el 28, las corporaciones mediáticas empezaron a ningunear al proyecto nacional y popular. Parece que la sola idea de que salga a la luz el proyecto de servicios de comunicación audiovisual, les hace saltar la térmica...
Personalmente creo que puede ser nuestro suicidio esta ley, políticamente hablando. Aun quedan 2 años de mandato y el decreto 527 caería recién en el 2011 de aprobarse la ley en los próximos meses. Sin embargo, la furia de Clarín me hace pensar que todavía hacemos

Saludos cumpas

MONA dijo...

Buen artículo. Un grosso este Frank.
Si te das repulsión los artículos de La Nazión, mejor no leas los comentarios de los lectores, porque te dan ganas de vomitar...
Saludos