lunes, 25 de octubre de 2010

Todo el rédito político por crimen del militante Mariano Ferreyra

Accionar político tras el crimen del militante del PO: Moyano posee menos chances presidenciales que Cristóbal López y la oposición que lidera Duhalde prometería no masacrar piqueteros en vías ferroviarias o puentes

“Simulemos que nos preocupa el asesinato de Mariano Ferreyra, ese estudiante de la UBA que militaba en el Partido Obrero”, fue la consigna de los referentes de los principales partidos políticos de Argentina, que pugnan por obtener la elección presidencial de 2011 para seguir construyendo esta gran nación.

El lamentable crimen del joven de veintitrés años en la Estación Avellaneda, perpetrado en el ataque de una patota de la Unión Ferroviaria hacia trabajadores ferroviarios tercerizados, generó una inmensa impotencia y dolor en un sector de la ciudadanía. Como contrapartida, para otra fracción el duelo culminó antes de nacer. Es el caso de gran parte de la oposición al gobierno nacional, que anhela un rédito político tras la muerte de Ferreyra. O del mismo kirchnerismo, cuyo gran objetivo es salir lo más indemne posible tras las críticas que recibió, a pesar de que la Unión Ferroviaria es conducida por José Pedraza, quien se ausentó en el último acto de Hugo Moyano en River y no es afín al gobierno nacional.

De cara a las elecciones presidenciales de 2011, el kirchnerismo busca una opción al poco más que impresentable Daniel Scioli. Ahora habría descartado a Hugo Moyano, quien ostentaría una imagen positiva similar a la de Aníbal Fernández y Cristóbal López, con grandes chances de pelearle un cómodo tercer puesto a Julio Cobos.

En tanto, la oposición derechista que lidera Eduardo Duhalde exige mayor “seguridad” en su campaña y genera la inseguridad de que continúen los juicios por los crímenes de la última dictadura militar. Impasible tras el crimen de Ferreyra del que es sospechoso, Duhalde y su círculo íntimo aún no definieron la conveniencia de una posible promesa de no reprimir nunca más a trabajadores ferroviarios y/o piqueteros, ya sea en puentes,vías ferroviarias, subtes, rutas o fábricas.

Luego de la matanza de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, acaecida durante el gobierno presidencial de Duhalde, la patota del Cabezón prometería no asesinar a otro militante cuyo apellido comience con la letra K como Kosteki, salvo que se apellide Kirchner o Kunkel. En ese caso, utilizaría a la obediente e inescrupulosa fuerza policial, más no a la cada vez más fraccionada burocracia sindical.

Así las cosas, el asesinato de Mariano Ferreyra no fue el principal tema de conversación de la mayoría de los argentinos, a pesar de que falleció el día miércoles y no compitió con el “Bailando por un sueño” de Marcelo Tinelli, ya que dicho programa de chimentos no se emite los miércoles. Otra vez será.

Fuente: www.revistaqum.com.ar