lunes, 8 de noviembre de 2010

¡CHAU ASESINO!


Murió Emilio Eduardo Massera, uno de los mayores terroristas del Estado genocida instalado por la última dictadura cívico- militar el 24 de marzo de 1976. Dejó de existir uno de los más importantes criminales nazifascista del período de Destrucción Nacional (1976-1983). Estaba internado en el Hospital Naval, pero debió haber fallecido en la cárcel, pudriéndose en una celda común como una rata. Ningún ser humano con un mínimo de dignidad puede llorar esta muerte. Se fue un genocida que estuvo al servicio de la puta oligarquía argentina. Fue, como todos los milicos procesistas, héroe nacional para el establishment mientras era útil, después pasó a ser un militar descartable más, porque la enorme industria criminal que comenzó a mediados de la década de 1970 fue coronada "democráticamente" con el saqueo del menemato en los `90. Los soldados ahora se vestían de civil, y eran políticos tecnócratas que venían a completar la obra macabra.
Massera será recordado como un dictador que no dudó en derramar toda la sangre que hiciera falta para hacer de este país una republiqueta. Fue funcional a nuestra burguesía vendepatria, fue uno de sus preservativos.

¡Hasta Nunca!

Por Mauro Reynaldi

5 comentarios:

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

Hay algo peor que haya sido un asesino, y es la sociedad civil que vivió de sus crímenes:
¿Cuántas películas filmó G.Alfano en ese período procesista?
¿Por qué los servicios chilenos tienen información y nuestra SIDE - harta de encubrirme en Etiqueta negra- no presenta las pruebas?
A algún lado han ido a parar los bienes de los desaparecidos y me imagino donde están, considerando que prostitutas, futbolistas y relatores siguen siendo los mismos patrones del rezago del exterminio que en ese entonces.

juan alberto dijo...

Elegia a la muerte de un turro,


Uno no quiere ponerse contento,
uno quiere ser mejor ,
porque Ellos no seran Nosotros,
nunca
porque abusaron de la muerte y la usaron,
porque todavia nos duelen Nestor y Mariano,Rodolfo y Alice,
pero ,un diablo zumbon ,escribe por nosotros con el prohibido aerosol
en las paredes de la ESMA:
viva el infarto cerebral !
Y no tenemos ganas de decirle que no ,
un carajo !
y nos parece que la lluvia es un complice ( si otro turro ,Hebe )
que quiere borrar esa leyenda.

Martín Benegas dijo...

Ya está con Néstor ahí abajo.

viktor dijo...

Cuando veo o escucho a los martines benegas los mirtos los susanos grondonas majules etc etc realmente me dan ganas de irnos del Pais y dejarlos que se maten entre ellos

Que lo pario cuanto odio en estos giles que ademas viven de nosotros

Checho2 dijo...

Martín Benegas ya que sos barman, batite la cabeza. Tu liberalismo prefiere preparar tragos y estar lejos del pico y la pala. Aunque la otra pala la usó para lavar cabezas, de éxito rápido y poco laburo.