miércoles, 28 de enero de 2009

Sin concesiones

Al centro y adentro es un espacio periodístico cuya finalidad principal es promover el debate de ideas. Desde este lugar intentamos contemplar las distintas voces que se presentan ante la sociedad civil como representantes del sentir popular. Son muchas las fuerzas políticas que buscan situarse dentro de este campo, desde el kirchnerismo hasta el sinfín de variantes de la izquierda, pasando por el centroizquierda Proyecto Sur y el SI.
Es evidente que a pesar de haber salido de la gran crisis del 2001, en Argentina todavía hay miseria producto de un orden social basado en la injusticia y la desigualdad. Por ahora, estos cinco años de gobiernos K vienen siendo lo mejorcito en medio de tanta mediocridad o lo menos peor, como más le plazca al lector. Pero no podemos afirmar que las cosas están bien, que todos los ciudadanos gozan de sus debidos privilegios. Todavía queda demasiado por hacer, lleva más de un lustro recuperar la dignidad nacional. Sin decisión política y participación ciudadana es imposible acabar de una vez por todas con el régimen de exclusión y marginación masiva que conocemos como neoliberalismo.
Por esta razón, compartimos el listado de propuestas que manifiestan los integrantes de Proyecto Sur, como publicó ayer el diario Página 12 a través de las palabras de la socióloga Alcira Argumedo:
"1. Frente al Tren Bala, proponemos el Tren para Todos, que supone reconstruir una red ferroviaria con desarrollo tecnológico propio y producción local; los recursos para este proyecto existen, si se recupera la renta petrolera y gasífera como en Venezuela o Bolivia.
2. Nos oponemos al veto a la ley de protección de los glaciares que, además de las aberrantes consecuencias ecológicas, favorece a la Barrick Gold, a los negocios del gobernador Gioja y a otros socios imaginables.
3. Denunciamos la política minera, por la impune contaminación con cianuro de aguas potables y el uso irresponsable de ese bien estratégico junto al saqueo de metales valiosos, “riqueza que nos pertenece a todos los argentinos”.
4. Cuestionamos la ley de blanqueo de capitales y la anulación de los juicios por corrupción financiera o coimas: un favor que no beneficia precisamente a las clases populares.
5. Repudiamos los aportes por 8750 millones de dólares (certificados de crédito fiscal que pueden utilizarse para cancelar impuestos y financiar nuevas inversiones) a Repsol, British Petroleum, Pan American Energy, Esso o Shell.
6. Criticamos la entrega a la British Petroleum de las reservas de Cerro Dragón por cuatro décadas, hasta su extinción total; reprivatizada diez años antes del término de la concesión. No aceptamos tener un doble discurso, por nuestro supuesto apoyo a la oligarquía, que nos prohíbe hablar de la nacionalización del petróleo y otras áreas estratégicas.
7. Denunciamos el decreto 125/05, al prorrogar por diez años las concesiones a los grandes medios de comunicación que ahora, con razón, tanto se critican.
Estos son sólo algunos de los temas que planteamos para un debate serio y riguroso con Carta Abierta y otros sectores. La magnitud de la crisis mundial nos obliga a todos a buscar con grandeza los caminos de ese porvenir que nuestros pueblos de América latina se merecen."
Es menester un llamado al debate y a la discusión sin prejuicios de todos los actores que se enmarcan en el campo popular. Partimos de la idea de que en política no se puede construir nada a base de traición y conformismo. Debemos seguir pidiendo lo imposible.
Por Mauro Reynaldi

2 comentarios:

sin dioses dijo...

Mauro, mucho bla bla, a la hora de los hechos le terminan abriendo la botella de champagne a la rural.

Al centro y adentro dijo...

Sí, eso es verdad, pero hay algunas críticas que le hacen al Gobierno con las cuales coincidimos como: la política de recursos naturales y la renovación de las licencias a los grandes medios de comunicación. Por eso, a este gobierno vamos a seguir pidiéndole que profundice su tan mentada idea de distribuir la riqueza. Obviamente, esto se lo pedimos al kirchnerismo, nunca lo pretenderíamos de la oposición conservadora.
Saludos.