domingo, 18 de octubre de 2009

Cine Club Rosario - Programación para este martes 20 de octubre

Martes 20 de octubre, a las 20 hs.

SIRENA (Rusia, 2008)
Dirección: Anna Melikyan - Int.: Mariya Shalayeva, Yevgeni Tsyganov.
Premio de la Crítica Internacional, Festival de Berlin 2008
Premio Mejor Dirección, Festival de Sundance 2008
Premio Independent Camera Festival de Karlovy Vary 2008

Los filmes a veces sorprenden tanto, que uno queda sin palabras, sentado en la butaca con una sonrisa muda al final de los créditos, una sensación de acabar de ver algo fantástico, algo fuera de lo común. “Sirena” exhibido durante el Festival de Río 2008, ganador de Sundance consigue ser al mismo tiempo gracioso, dramático y locamente surrealista, una especie de “Amelie” regado por muchas dosis de vodka ruso.
Narrado en primera persona por la protagonista, Mariya Shalayva, “Sirena” cuenta la vida de la joven Alisa, que creció en el litoral de Rusia sin conocer nunca su padre, un marinero. Vive con su madre, que alquila un cuarto en una playa para viajantes, y con una abuela senil, que pasa sus días en un sillón hamaca. Alisa sueña con ser bailarina, pero mas que eso sueña con cambiar de vida. Luego de desear fuertemente que algo suceda, la ciudad donde viven es azotada por una tempestad que deja a la familia desprotegida obligando a las tres mujeres a mudarse a Moscú. Alli, Alisa deambula por las calles en procura de un destino, consiguiendo pequeños empleos hasta conseguir uno de propaganda ambulante, vestida de un gran celular de goma espuma y caminando por las calles de la ciudad. Su recorrido llevará a Alise a conocer un hombre que dará nuevo rumbo a su vida.
La belleza de este filme radica en contar la historia un poco triste de Alisa de una manera absolutamente optimista. Y en el centro de esta belleza está su protagonista: Mariya Shalayeva. El gesto tímido de una adolescente junto con la mirada de niña combina perfectamente con el aire distante, casi sonámbulo que Mariya otorga tan bien al personaje de Alisa, efecto amplificado por sus cabellos verdes.
“Sirena”, tiene muchos elementos de realismo fantástico, con personajes fuera de lo común y con acontecimientos de las mismas características, por ejemplo el hombre que conoce Alisa en Moscú, Sasha, se gana la vida vendiendo lotes en la luna. Los sueños de la joven tienen elementos de arte moderno, con colores fuertes, contrastes expresivos y formas discordantes. El mismo mundo de Alisa tiene elementos fantásticos como las frases de los anuncios por la ciudad que siempre parecen decirle a ella algo apropiado para el momento.
La mirada optimista de “Sirena” contamina al espectador. El mismo drama de su historia puede parecer inocente o gracioso con solo observar un mundo tan lleno de posibilidades. No hay que sorprenderse si luego de ver “Sirena” comienza a sonreír al ver un cartel en la calle diciendo “Sea feliz”. Puede ser que con filmes así reulte más fácil.
Por Gustavo Catao, Confraria de cinema

Martes 20 de octubre, a las 22 hs.

ONCE (Irlanda, 2007)
Dirección: John Carney - Int.: Glen Hansard, Markéta Irglová.
Premio del público, Festival de Sundance 2007
Premio del público, Festival Internacional de Dublin 2007
Oscar 2008 a la Mejor Canción
Premio Mejor Film Extranjero, Independent Spirit Awards 2008

NUEVA FUNCION DEL FILME PROYECTADO EN EL 2008

La fórmula es muy simple: dos personas, unos instrumentos, 88 minutos y ninguna mala nota.
Así describe "Once" la crítica aparecida en The New York Times. La película es una pequeña historia rodada con 180.000 euros (ha recaudado 9 millones de dólares en la taquilla estadounidense y 350.000 euros en Irlanda), que cuenta en formato de álbum musical la historia de amor entre un músico callejero irlandés que ayuda a su padre reparando aspiradoras, y una joven pianista checa que se gana la vida con la venta ambulante. Una historia que, como el propio John Carney -director y guionista- confiesa, quería desarrollar en diez minutos, porque el resto lo iban a contar las canciones.
Esta pequeña cinta, rodada cámara en mano con un estilo voluntariamente desaliñado y un tono alejado de toda afectación (¡y ya es difícil encontrar un musical sin pretensiones!), es una obra maestra, pequeña pero maestra.
Y lo es por muchos motivos, porque la música es sensacional y está perfectamente engarzada en la historia, mejor, es la historia; porque las interpretaciones, de una pasmosa naturalidad, son brillantes (los dos protagonistas son músicos y no tienen que hacer grandes esfuerzos para interpretar lo que significa para ellos el arte), y sobre todo porque tiene un guión de una frescura absolutamente cautivadora y una construcción de personajes que revela una visión del ser humano de un optimismo contagioso.
El cine ha generado miles de historias románticas, cientos de musicales y decenas de biopics, pero podemos afirmar que la originalidad de Once es acusadísima. John Carney (que antes de rodar películas tocó en The Frames, la banda del protagonista) se aleja absolutamente del tópico tanto al narrar la historia de amor como al contar el proceso de creación musical.
Es extraordinariamente gratificante escuchar los diálogos de una película que aborda con un oxigenante desparpajo cuestiones que buena parte del cine reciente banaliza o somete a los aburridísimos clichés de lo políticamente correcto: la fidelidad matrimonial, la responsabilidad personal, la necesidad de moderar los impulsos emocionales, la paternidad y la maternidad, el precio del éxito, etc.
A medida que absorbe esta oxigenante dosis de realismo, el espectador se enamora de la historia, de la música y de los personajes. Es lo que le pasó al público asistente al último festival de Sundance, que premió la película, mientras el jurado oficial no la tuvo en cuenta.
Por Ana Sánchez de la Nieta, FilaSiete

Cine Club Rosario - España 401