lunes, 30 de noviembre de 2009

La alegría es celeste


Ayer domingo, Uruguay se vistió de fiesta, las urnas se volvieron tricolor (rojo, blanco y azul). El ballottage fue para el Frente Amplio, liderado por el "Pepe", José Mujica, un histórico militante de la izquierda oriental, quien fuera fundador del movimiento guerrillero de Liberación Nacional Tupamaro en la década del setenta del siglo pasado.

El Frente se impuso por más del cincuenta por ciento de los sufragios al conservador Partido Nacional (Blanco), que llevaba a Luis Lacalle como candidato.

Por su historia de lucha, su militancia, el presidente electo puede darle a la nación del Río de la Plata un vuelco más hacia la izquierda, el cual casi ni se notó durante la presidencia de Tabaré Vázquez, quien por su estilo parece la versión uruguaya de Fernando de la Rúa.

Mujica fue y es uno de los dirigentes más importantes del progresismo latinoamericano. Esperamos que su gestión esté sincronizada con el rumbo que viene tomando la región, apuntalado hacia lo que Hugo Chávez dio en conocer como el "socialismo del siglo XXI". Esto es factible ya que Uruguay fue a lo largo del siglo pasado, ejemplo de igualdad y equidad. El modelo sudamericano de justicia social, con una fuerte cultura democrática y de civilidad. Hoy el Frente Amplio puede volver a poner a los orientales en ese meritorio y prestigioso lugar que tuvo hasta hace no más de cuarenta años atrás. Esa es la misión del "Pepe" y el movimiento de izquierda que lidera.

Este triunfo frentista, que es del pueblo uruguayo, deberá acoplarse a la integración latinoamericana que está en marcha. Ningún país del subcontinente puede por sí solo salir de la barbarie capitalista sin la cooperación con sus pares. El nuevo orden socialista al que pretenden dirigirse estos gobiernos democráticos será posible en la unidad, a través de la colaboración internacional. Y para esto Mujica es una de las piezas que faltaba para el engranaje de la liberación y el desarrollo soberano de los pueblos de América Latina. Tabaré Vázquez, contrariamente, demasiado "moderado" él, representaba la bilateralidad entre Uruguay y Estados Unidos, alejando a los uruguayos del Mercosur. Esta etapa debe ser superada por el gobierno de Mujica que asumirá en marzo del año que viene.

Es hora de festejar a la charrúa: Pepe PePe Pepe- Pepe Pepe Pepe

Por Mauro Reynaldi