sábado, 9 de enero de 2010

Discurso de Mujica a los intelectuales uruguayos


DISCURSO DEL PEPE MUJICA : 29 ABRIL/2009
En el encuentro con los intelectuales, el miércoles 29 de abril en el Palacio Legislativo.

Queridos amigos:

La vida ha sido extraordinariamente generosa conmigo.Me ha dado un sinfín de satisfacciones más allá de lo que nunca me hubieraatrevido a soñar.
Casi todas son inmerecidas. Pero ninguna más que la de hoy: encontrarme ahora aquí, en el corazón de la democracia uruguaya, rodeado de cientos de cabezas pensantes.
¡Cabezas pensantes! A diestra y siniestra.
Cabezas pensantes a troche y moche, cabezas pensantes pa’ tirar pa’ arriba. ¿Se acuerdan de Rico Mac Pato, aquel tío millonario del pato Donald quenadaba en una piscina llena de billetes?El tipo había desarrollado una sensualidad física por el dinero.
Me gusta pensarme como alguien que le gusta darse baños en piscinas llenas de inteligencia ajena, de cultura ajena, de sabiduría ajena.
Cuanto más ajena, mejor.
Cuanto menos coincide con mis pequeños saberes, mejor.
El semanario BÚSQUEDA tiene una hermosa frase que usa como insignia:“Lo que digo no lo digo como hombre sabedor, sino buscando junto convosotros”.
Por una vez estamos de acuerdo.¡Si estaremos de acuerdo!Lo que digo, no lo digo como chacarero sabiondo, ni como payador leído, lodigo buscando con ustedes.Lo digo, buscando, porque sólo los ignorantes creen que la verdad esdefinitiva y maciza, cuando apenas es provisoria y gelatinosa.
Hay que buscarla porque anda corriendo de escondite en escondite.Y pobre del que emprenda en soledad esta cacería.Hay que hacerlo con ustedes, con los que han hecho del trabajo intelectualla razón de su vida. Con los que están aquí y con los muchos más que no están.

DE TODAS LAS DISCIPLINAS

Si miran para el costado van a encontrar seguramente algunas carasconocidas porque se trata de gente que se desempeña en espacios de trabajo
afines. Pero van a encontrar mucho más caras que les son desconocidas,porque la regla de esta convocatoria ha sido la heterogeneidad.Aquí están los que se dedican a trabajar con átomos y moléculas y los quese dedican a estudiar las reglas de la producción y el intercambio en lasociedad.Hay gente de las ciencias básicas y de su casi antípoda, las cienciassociales; gente de la biología y del teatro, y de la música, de laeducación, del derecho y del carnaval. Y en tren de que no falte nada, hay gente de la economía, de lamacroeconomía, de la microeconomía, de la economía comparada y hasta algunode la economía doméstica.Todas cabezas pensantes, pero que piensan en distintas cosas y puedencontribuir desde sus distintas disciplinas a mejorar este país.Y mejorar este país significa muchas cosas, pero desde los acentos quequeremos para esta jornada, mejorar el país significa empujar los complejosprocesos que multipliquen por mil el poderío intelectual que aquí estareunido.
Mejorar el país, significa que dentro de veinte años, para un acto como este no alcance el Estadio Centenario, porque al Uruguay le saleningenieros, filósofos y artistas hasta por las orejas.
No es que queramos un país que bata los récords mundiales por el puro placer de hacerlo.Es porque está demostrado que, una vez que la inteligencia adquiere uncierto grado de concentración en una sociedad, se hace contagiosa.

INTELIGENCIA DISTRIBUIDA

Si un día llenamos estadios de gente formada va a ser porque afuera, en lasociedad, hay cientos de miles de uruguayos que han cultivado su capacidad de pensar.
La inteligencia que le rinde a un país es la inteligencia distribuida.Es la que no está sólo guardada en los laboratorios o las universidades,sino la que anda por la calle.
La inteligencia que se usa para sembrar, para tornear, para manejar unautoelevador o para programar una computadora.Para cocinar, para atender bien a un turista, es la misma inteligencia.
Unos subirán más escalones que otros, pero es la misma escalera.
Y los peldaños de abajo son los mismos para la física nuclear que para el manejo de un campo. Para todo se precisa la misma mirada curiosa, hambrienta de conocimiento y muy inconformista.
Se termina sabiendo, porque antes supimos estar incómodos por no saber.
Aprendemos porque tenemos picazón y eso se adquiere por contagio cultural,casi cuando abrimos los ojos al mundo.Sueño con un país en el que los padres le muestren el pasto a los hijoschicos y le digan: “¿Sabés qué es eso?, es una planta procesadora de laenergía del sol y de los minerales de la tierra”.O que les muestren el cielo estrellado y hagan piecito en ese espectáculopara hacerlos pensar en los cuerpos celestes, en la velocidad de la luz yen la transmisión de las ondas.Y no se preocupen, que esos uruguayos chicos igual van a seguir jugando alfútbol. Sólo que, en una de esas, mientras ven picar la pelota puedanpensar a la vez en la elasticidad de los materiales que la hacen rebotar.

CAPACIDAD DE INTERROGARSE

Había un dicho: “No le des pescado a un niño, enséñale a pescar”.Hoy deberíamos decir: “No le des un dato al niño, enséñale a pensar”.Tal como vamos, los depósitos de conocimiento no van a estar más dentro denuestras cabezas, sino ahí afuera, disponibles para buscarlos por Internet.
Ahí va a estar toda la información, todos los datos, todo lo que ya se sabe.En otras palabras, van a estar todas las respuestas.Lo que no van a estar es todas las preguntas.En la capacidad de interrogarse va a estar la cosa.En la capacidad de formular preguntas fecundas, que disparen nuevosesfuerzos de investigación y aprendizaje.Y eso está allá abajo, marcado casi en el hueso de nuestra cabeza, tanhondo que casi no tenemos conciencia. Simplemente aprendemos a mirar elmundo con un signo de interrogación, y esa se vuelve la manera natural demirar el mundo.Se adquiere temprano y nos acompaña toda la vida.Y sobre todo, queridos amigos, se contagia.En todos los tiempos, han sido ustedes, los que se dedican a la actividadintelectual, los encargados de desparramar la semilla.O para decirlo con palabras que nos son muy queridas: ustedes han sido losencargados de encender la admirable alarma.Por favor, vayan y contagien.
¡No perdonen a nadie!
Necesitamos un tipo de cultura que se propague en el aire, entre en los
hogares, se cuele en las cocinas y esté hasta en el cuarto de baño.Cuando se consigue eso, se ganó el partido casi para siempre. Porque sequiebra la ignorancia esencial que hace débiles a muchos, una generacióntras otra.

EL CONOCIMIENTO ES PLACER

Necesitamos masificar la inteligencia, primero que nada para hacernos productores más potentes. Y eso es casi una cuestión de supervivencia. Pero en esta vida, no se trata sólo de producir: también hay que disfrutar.
Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólohay esfuerzo sino también placer.
Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entraen una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo queda elplacer.
Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un puntodonde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es purodisfrute.¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos
intelectuales.
No porque sea elegante sino porque es placentero.
Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutarun plato de tallarines.
¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!
Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers.
En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsasde ropa nueva y de cajas de electrodomésticos…
No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.
Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglarlas cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un autogrande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanday vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de queel consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de lahumanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.
Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero tambiénpara ir a los conciertos o a los parques.
Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimentatanto de consumos materiales como intelectuales. Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayosanden de bicicleteada en bicicleteada…

INCONFORMISMO

Les pedía antes que contagien la mirada curiosa del mundo, que está en el ADN del trabajo intelectual.
Y ahora agrando el pedido y les ruego que contagien inconformismo.
Estoy convencido que este país necesita una nueva epidemia de inconformismocomo la que los intelectuales generaron décadas atrás.
En el Uruguay, los que estamos en el espacio político de la izquierda somos hijos o sobrinos de aquel semanario Marcha del gran Carlos Quijano.
Aquella generación de intelectuales se había impuesto a sí misma la tareade ser la conciencia crítica de la nación. Anduvieron con alfileres en lamano pinchando globos y desinflando mitos.
Sobre todo el mito del Uruguay multicampeón.Campeón de la cultura, de la educación, del desarrollo social y de la democracia.
¡Qué íbamos a ser campeones de nada!
Y menos en esos años, en las décadas de los cincuenta y sesenta, donde el único récord que supimos conseguir fue la del país de Latinoamérica quemenos creció en veinte años.
Sólo nos superó Haití en ese ranking.
Esos intelectuales ayudaron a demoler aquel Uruguay de la siesta conformista.Con todos sus defectos, preferimos esta etapa, donde estamos más humildes yubicados en la real estatura que tenemos en el mundo. Pero tenemos que recuperar aquel inconformismo y tratar de metérselo debajode la piel al Uruguay entero.Antes les decía que la inteligencia que le sirve a un país es la inteligencia distribuida.
Ahora les digo que el inconformismo que le sirve a un país es el inconformismo distribuido.
El que ha invadido la vida de todos los días y nos empuja a preguntarnos si lo que estoy haciendo no se puede hacer mejor.
El inconformismo está en la naturaleza misma del trabajo que ustedes hacen.Se precisa que se nos haga a todos una segunda naturaleza.
Una cultura del inconformismo es la que no nos deja parar hasta conseguirmás kilos por hectárea de trigo o más litros por vaca lechera.
Todo, absolutamente todo, se puede hacer hoy un poco mejor que ayer.Desde tender la cama de un hotel a matrizar un circuito integrado.
Necesitamos una epidemia de inconformismo. Y eso también es cultural, esotambién se irradia desde el centro intelectual de la sociedad a su periferia.
Es el inconformismo el que ha ganado el respeto a pequeñas sociedades y alo que hacen.
Ahí andan los suizos, cuatro gatos locos como nosotros, que se dan el lujo de andar por ahí vendiendo calidad suiza o precisión suiza.
Yo diría que lo que de verdad venden es inteligencia e inconformismosuizos, ese que tienen desparramado por toda la sociedad.

LA EDUCACION ES EL CAMINO

Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación.
Y mire que es un puente largo y difícil de cruzar.
Porque una cosa es la retórica de la educación y otra cosa es que nosdecidamos a hacer los sacrificios que implica lanzar un gran esfuerzo educativo y sostenerlo en el tiempo.
Las inversiones en educación son de rendimiento lento, no le lucen a ningúngobierno, movilizan resistencias y obligan a postergar otras demandas.Pero hay que hacerlo.Se lo debemos a nuestros hijos y nietos.
Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológicode Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión encolores, después las transmisiones por satélite.
Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidoslos que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia.
Después los celulares y después la computadora, que al principio sóloservía para procesar números.
Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.
Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez.O como los que vieron el fuego por primera vez.Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.
Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo.Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo.
Es abrumador.
Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitossepan nadar en ese torrente.Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.
Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamosantes.Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse laspreguntas que valen la pena.Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano deinformación, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.
Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciariamasificada.Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública.Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma conel que los chinos se entienden con el mundo.
No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión
universal del conocimiento.
Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica.Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación.No hay tarea más grande delante de nosotros.

EL IDEALISMO AL SERVICIO DEL ESTADO

Queridos amigos, estamos en tiempos electorales.
En benditos y malditos tiempos electorales.
Malditos, porque nos ponen a pelear y a correr carreras entre nosotros.Benditos, porque nos permiten la convivencia civilizada.Y otra vez benditos, porque con todas sus imperfecciones, nos hacen dueñosde nuestro destino. Aquí todos aprendimos que es preferible la peordemocracia a la mejor dictadura.
En los tiempos electorales, todos nos organizamos en grupos, fracciones ypartidos, nos rodeamos de técnicos y profesionales, y desfilamos frente alsoberano.Hay adrenalina y entusiasmo. Pero después, alguien gana y alguien pierde.
Y eso no debería ser un drama.Con unos o con otros, la democracia uruguaya seguirá su camino e irá encontrando las fórmulas hacia el bienestar.
Nos toque el lugar que nos toque, allí vamos a estar tratando de poner elhombro.Y estoy seguro de que ustedes también.La sociedad, el Estado y el Gobierno precisan de sus muchos talentos.Y precisan aún más de su actitud idealista.Los que estamos aquí, nos acercamos a la política para servir, NO para servirnos del Estado.
La buena fe es nuestra única intransigencia. Casi todo lo demás es negociable.
Gracias por acompañarme.