domingo, 10 de enero de 2010


El grunge vuelve a los escenarios.

La gran noticia del año que comienza a nivel musical es la vuelta de la emblemática banda de rock norteamericana, Soundgarden, a doce años de su separación. El grupo liderado por el cantante y guitarrista Chris Cornell encabezó a entre fines de 1980 y principios de 1990 el movimiento artístico conocido como grunge que marcaría la última década del milenio pasado junto a Nirvana, Alice In Chains, Mudhoney y Pearl Jam, todos provenientes de la ya mítica ciudad de Seattle, en el Estado de Washington. Se trató de una nueva generación: la generación X. Fue la consagración del rock Indie que se había iniciado en los 80´ con bandas como REM y Sonic Youth primero y luego con Pixies, ya finalizando esa misma década.
El grunge, versión nihilista del rock alternativo, fue un movimiento cultural que caracterizó y definió a la primera mitad de los años noventa por su impronta disconformista, de un malestar y una desazón generalizados sobre la nueva era estadounidense signada por el auge de la posmodernidad, del individualismo gobernante en las relaciones sociales. Fue un nuevo no future. Dos trágicas muertes indican el destino fatal de este movimiento: el suicidio de Kurt Cobain, líder de Nirvana (la banda que más sobresalió dentro de esta camada), mediante un escopetazo en 1994; y el deceso vía sobredosis de Laine Stanley, vocalista de Alice In Chains, a comienzos del 2002.
Sin embargo, agrupaciones como Pearl Jam, Smashing Pumpkins y Foo Fighters (del ex baterista de Nirvana, Dave Grohl) siguen sacando discos, presentándose en vivo en festivales y giras. Hasta Alice In Chains con nuevo cantante volvió a lanzar un álbum el año pasado tal como lo hizo Pearl Jam con Backspacer y los Foo editaron su primer greatests hits.
Ahora retorna Soundgarden, otro gigante de esa época. Cornell ya había pasado y tocado en nuestro país como solista en la edición de 2007 del Personal Fest en el recientemente cerrado Club Ciudad de Buenos Aires. Entre los grandes logros de la banda se destacan sus últimos tres álbumes: Badmotorfinger de 1992, donde se destacan canciones como Outshined y Rusty Cage, reversionada en su disco de covers por el gran Johnny Cash; Superunknown de 1994, que tiene como trascendentales hits a ese himno llamado Black Hole Sun y a Spoonman, donde las cucharas hacen de percusión. Este long play fue el trabajo mejor hecho por el grupo, el más conciso y compacto, a través del cual se convirtieron en artistas de culto. Y finalmente, Down on the upside de 1996 fue el último disco de estudio realizado por Soundgarden, sobresaliendo los tracks Burden in my hands y Blow up the outside World. En 1997 anunciaron su disolución y en 1998 publicaron sus grandes éxitos.
En su adolescencia gracias a Soundgarden este escriba conoció a grandes héroes del rock como Black Sabbath, Led Zeppelin, Pink Floyd y Ramones.
Seattle fue la cuna de una nueva generación de artistas que fueron fusionando hard core y punk con toques pop para conformar un nuevo sonido, el de las guitarras distorsionadas acopladas sincronizadamente a las líneas de bajos y baterías sumado al carisma de los vocalistas. Fue la hegemonía de la cultura under. El subsuelo salía a la superficie. El arte subterráneo enfrentaba cara a cara al imperio comercial. Desde abajo se fue formando otra manera de crear a través de una idea de camaradería, donde cada banda formó parte de un movimiento que surgió a base de la disconformidad con el modelo de rock establecido representado por grupos como Bon Jovi, Poison, Guns ´n Roses, todo eso que se conoció como soft metal.
La vuelta a los escenarios de Soundgarden es el deseo de muchos fanáticos del grunge que no pudimos verlos tocar en su momento. De hecho, nunca salió oficialmente un disco o dvd en vivo. Esperamos que vengan por primera vez a la Argentina. Poder disfrutarlos en directo. Recordar aquellos años de oscuridad y vanguardismo que contrariaban la estética neoliberal de las administraciones de George Bush (padre) primero y luego de Bill Clinton. El rock en ese entonces sí era antisistema y fue un fenómeno sociocultural, que trascendía la esfera musical.
Volver a lo desconocido como otro modo de mirar la realidad, en contraposición a lo que nos muestran diariamente los grandes medios de comunicación. Esto fue lo que trajo el grunge. Lo contrario es dársela de híperintelectual, o sea, estar en sintonía con el sistema e ir a ver tocar a Joaquín Sabina, quien hace música para que lo escuchen y vean las minitas que se la pegan de hippies- cultas, o sino asistir a los conciertos que da su versión grasa, Ricardo Arjona. En síntesis, el arte que viene a cambiar algo, a modificar la realidad, o hacer canciones para “levantar” minas.
Chris Cornell junto a Kim Thayil en guitarra, Matt Cameron en batería y Ben Sheperd en bajo vuelven a las rutas, tras más de una década de ausentismo.
Y como dice la letra de la canción My Wave del mencionado álbum Superunknown, "Cry, if you wanna cry". Frase que popularizara aquí años más tarde en su talk show Moria Casán: "si querés llorar, llora".

Por Mauro Reynaldi

2 comentarios:

perejil despenalizado dijo...

estaria buenisimo que vinieran. igual guardo el recuerdo imborrable de noviembre del 05 cuando pude ver en ferro, en uno de los mejores recitales que vi en mi vida, a mi banda entrañable, pearl jam.

Al centro y adentro dijo...

Perejil despenalizado. No pude ir a ver a Pearl Jam a Ferro, pero lo escuché el día sábado por la Rock & Pop, estuvo impresionante, de la puta madre, por lo que pude apreciar, fue una de las visitas más esperadas y dejaron todo tocando los clásicos y más de dos horas de recital, ¡fantástico! Después el disco que sacaron en el 2006 no me gustó mucho, me había enloquecido Binaural y el último, Backspacer, está bueno, da para que vuelvan. No sé cómo habrá quedado la banda ya que si Soundgarden sale de gira, Pearl Jam se quedará sin Matt Cameron en la batería, excelente batero.

Saludos,

Mauro.