martes, 29 de junio de 2010

A un año del Golpe de Estado en Honduras



Ayer se cumplió el primer aniversario de la embestida totalitaria de la oligarquía hondureña que acabó con la democracia en el país centroamericano. La destitución del presidente legítimo y popular, Manuel Zelaya, por vía de la violencia física, es una clara señal para nuestra región de que la barbarie capitalista sigue acechando a nuestros aún no consolidados regímenes democráticos. Esta avanzada del autoritarismo es motivada por el rechazo de las clases dominantes al cambio de época que estamos viviendo en Latinoamérica donde los gobernantes empiezan a parecerse más a sus gobernados. Honduras, a contramano, vuelve a aferrarse a las políticas neoliberales que destruyeron nuestras economías y dejaron a más de la mitad de la población en la pobreza y hambreada. Estas políticas en la mayoría de los casos sólo pueden ser aplicadas a partir del empleo de la violencia y la instalación del terror. Esto está pasando en Honduras donde se persigue a todos los que se están oponiendo a esta dictadura. Ergo, desde hace doce meses, la violación de los Derechos Humanos es un hecho cotidiano para los hondureños, mientras el Imperio calla, sin embargo, la resistencia sigue viva y al frente:

http://www.ciudadccs.org.ve/?p=81114

Desde Al Centro y Adentro nos solidarizamos con el pueblo hondureño, repudiamos el golpe fascista y esperamos que triunfe la resistencia, pero para esto necesitamos que el resto del continente acompañe la lucha, presione para que Honduras vuelva a ser un país con democracia. Es decir, con Mel Zelaya en la presidencia.

Por Mauro Reynaldi