domingo, 20 de diciembre de 2009

Incendiarios




Se cumplen ocho años de la brutal represión policial que dejara más de treinta personas muertas en todo el país, tras el estado de sitio decretado por el entonces presidente de la nación, Fernando de la Rúa. Era la gran crisis del 2001. Miseria y hambre expandidos por todo el territorio argentino. Altos picos de desocupación. Se tocó fondo como suele decirse, gracias a las políticas implementadas por orden del Consenso de Washington a comienzos de la década de 1990. Los organismos internacionales de las finanzas y el comercio, que funcionan bajo el control de los Estados Unidos, no se cansaron de recetarnos y encaminarnos al desastre económico que acabó con el desquicie de vastos sectores de la sociedad argentina. Fue un verdadero caos capitalista. Este desastre no hubiera sido posible sin la complicidad local de los gobernantes de turno.

Quien según los grandes medios de comunicación aparece ahora como el "salvapatria" Eduardo Alberto Duhalde, fue primero vicepresidente de Menem y después gobernador de Buenos Aires, donde llevó a la fama a la "maldita policía", dejándole a su sucesor, Carlos Ruckauf la provincia en llamas. Lo mismo ocurrió cuando fue interinamente jefe del Estado nacional, en el año 2002, cuando tuvo que llamar a elecciones presidenciales, tras la represión que él ordenó y terminó con las vidas de dos militantes sociales, Dario Santillán y Maximiliano Kosteki.

En tanto que en Santa Fe, el ex gobernador y actual senador nacional Carlos Reutemann fue el responsable político de las muertes en diciembre del 2001 de Graciela Acosta, Rubén Pereyra, Ricardo Villalba, Juan Delgado, Claudio "Pocho" Lepratti, Yanina García, Walter Campos, Graciela Machado y Marcelo Pasini.
El ex correrdor de Fórmula Uno en las últimas horas salió a decir nuevamente que no se va a candidatear para presidente en el 2011, que le deja el terreno libre a Duhalde.

Otra vez el remedio que proponen las corporaciones mediáticas y el estalbishment, es agravar la enfermedad. De justicia no se habla. Los asesinatos de los trágicos días 19 y 20 de diciembre de 2001 y los de Kosteki y Santillán siguen impunes. Sus responsables intelectuales y materiales aún no han sido juzgados y castigados tal como lo requiere el orden democrático, el estado de derecho. Y sin embargo, los mismos que incendiaron el país pretenden volver a conducirlo dentro de dos años. Porque si bien De la Rúa ya es un "muerto político", quien continúa sus pasos es Julio Cobos. El mismo estilo reaccionario que llevó a la decadencia argentina.

Por Mauro Reynaldi

2 comentarios:

MONA dijo...

Esto hay que recordarlo. Por siempre. Memoria y castigo a los tramposos, además de los genocidas, claro... Y, tenés razón, pretenden hacerse del poder, otra vez!!! No vamos a permitirlo ¿no?

Al centro y adentro dijo...

Sí, Mona. No hay que dejar de decir quiénes son estas lacras que ahora se candidatean para la presidencia en el 2011. Reutemann es el menemismo en estado puro, Duhalde es el peronismo fascista, por algo está con Posse, y Cobos es la reencarnación de De la Rúa. Un gobierno de Cleto sería lo más antipopular que le pueda pasar al país.

Saludos.

Mauro